Hay tres cosas que deberias saber sobre las naranjas
Primero, que pueden ser increiblemente acidas en ocasiones, asi que es mejor que tengas cuidado con ellas.
Segundo, que aunque su exterior es terriblemente amargo, lo bueno esta en su interior, si tienes paciencia para pelarlas para descubrir lo que guardan dentro.
Tercero, que aunque su exterior es rudo, es frágil. A veces las naranjas con la mas fina piel tienen golpes que solo se ven cuando miras dentro.
¿Que cómo se eso? Pues porque me encantan las naranjas, y tambien una chica que es igual que ellas. Y no me refiero sólo a su pelo.
He pasado largo tiempo observándolas a ambas. Puedes llamarlo interes cientifico o que estoy mal de la chaveta. No me importa, me dicen cosas peores.
Normalmente Lena.[/i]
Esa es parte de la razon por la que estoy aqui, escondido en este arbusto, con la camara, esperando a Lena. Lena es la chica citrica en cuestion. No me refiero a que sea un fruto hesperidio carnoso de piel gruesa, ni que la denominacion Lena sea comparable a la de naranja de sangre, Persica, de Valencia o Navel. Me refiero a otro tipo de naranja.
Del tipo que toca la guitarra, toma cosas picantes, baila sola cuando nadie la esta mirando, se inventa las letras de las canciones que no entiende y come chocolate a escondidas aunque este a dieta.
Para los que a estas alturas esten teniendo extrañas imagenes mentales debido al exceso de imaginacion tengo que aclarar que cuando me refiero a que Lena es una naranja, quiero decir metaforicamente: Lena es humana, o... eso creo.
Por lo menos lo parece. De estatura media para ser chica, pelo rojizo y enmarañado, que suele llevar bastante corto. Tiene unas leves pecas. Diecisiete para ser exactos, pero colocadas de forma tan sutil que solo son visibles cuando se ruboriza. Aparte de eso, posee brillantes ojos claros y una naricilla que arruga cuando esta molesta por algo.
Eso lo he visto muchas veces.
Antes de nada debo decir que no soy nadie sospechoso. Solo me escondo aqui porque seguramente ella echara correr si me ve. En direccion contraria, se entiende.
Ahora que lo pienso, eso me haria alguien sospechoso...
No me entendais mal, no soy un psicopata ni nada de eso, en realidad soy el mejor amigo de Lena, solo que ella lo niega, suele gritarme , se escapa cuando me ve y tiende a arrojarme cosas pesadas con intenciones asesinas...
-"Leo.."-Escuche una voz cantarina.
Si, ese soy yo. Leonardo Manes. Leo para los amigos y para aquellos tan vagos como para no añadir dos silabas mas al final. Ahora mismo imagino lo que la dueña de esa voz esta viendo. Un chico con vaqueros y camiseta, con una camara y una pancarta, agazapado entre los arbustos. Los enormes cascos que llevo habitualmente ahora descansan rodeando mi cuello. Estatura media, pelo oscuro y corto, ojos castaños, complexion media, nada en mi que llame la atencion hasta que sonrio...
Hey, puede que mi sonrisa sea mi unica cualidad destacable, dejadme presumir un poco de ella! Unos dicen que es la sonrisa de un chiquillo travieso de diecinueve años. Otros dicen que es la sonrisa de un viejo verde.
Esa es Lena, naturalmente. Claro que solo lo dice para molestarme. En cuanto la conozcais un poco vereis que suele decir muchas cosas para molestarme, asi que me rio y no suelo hacer caso, salvo que hable en serio. Cuando lo dice en serio tambien me rio, pero no puedo evitar hacer caso...
Como resultado cuando estoy alrededor de ella suelo sonreir mucho, aunque nunca he sido una persona especialmente alegre. Con aire despistado, algo soñador, puede, pero alegre... no hasta hace unos meses...
-"!Leo!".-Repitio la voz.
Segui la direccion de la estruendosa voz que me habia llamado. Uno pensaria que tal voz perteneceria a una dura sargento del ejercito, o a una enorme luchadora repleta de cicatrices, nada mas lejos de la realidad... Miss kuroda es bastante peor.
Una enorme mujer, de rostro severo y pelo rizado, recogido en la nuca. Traje formal y un delantal. Es la dueña y señora de la residencia Kuroda, el hogar fuera del hogar donde vivimos un grupo de estudiantes durante el curso academico. Se le conoce como "Osa mayor" Kuroda, y hace honor a su nombre, tanto por su energia como por su tamañó.
En el fondo no es como un terrible oso polar, es mas bien como un oso de peluche, pero mejor no decirselo a la cara.
-"!Leonardo Manes!"- Cuando dice tu nombre entero, sabes que la has enfadado. Eso no es buena noticia. Traque saliva.
-"!Leonardo Manes!"-Repitio la mujer-"¿Qué se supone que estas haciendo aqui?"
-"Yo.. esto..."-Repuse, intentando hacerme mas pequeño de lo que soy. La mujerona señaló la pancarta doblada y la camara que estaban a mi lado y me dijo, en tono atronador.
-"¿Por que estas en este lugar a esta hora? A estas alturas deberias saber que con esta luz es mejor tomarle fotos desde el angulo derecho! !Y que su mejor perfil es el izquierdo!!"- Osa mayor Kuroda se acerco mas a mi-"¿Acaso intentas que nuestra pequeña Lena salga mal en la foto??".
-"N-N-no Miss K."-Repuse.
-"Hoy es el dia de inicio de curso, y vuelven nuestros polluelos al nido"- Miss Kuroda se enjuago una lagrima invisible-" Miss K estuvo tan sola y aburrida todo el verano... Pero por fin ha llegado el dia. Tras una breve pausa me dirigio una mirada ceñuda.
-"!Asi que mueve el tripode y la camara hacia el otro lado! !Y ayúdame con la pancarta de bienvenida!!!"-Añadió la mujer.
Aguantandome las ganas de añadir "!Señor, si señor!" y un saludo marcial, hice ademan de seguir su mandado, pero algo me detuvo.
Una figura, caminando por la acera, en el fondo de la calle. Su forma de andar es inconfundible. Aun caminando, parece que anda de puntillas.
Clases de ballet, si me preguntas, aunque ella jamas nos ha confirmado ni desmentido esto.
Inconscientemente, me coloque los cascos. No porque estuviera harto de escuchar a Miss K. Sino porque es lo que hago.
Poner musica a las imagenes que me gustan.
Creo que no lo he dicho antes, estudio imagen y sonido. No podria haber estudiado otra cosa. Desde pequeño me dedique a buscar escenas, pequeños fragmentos en el mundo que me rodea, y a buscar el sonido perfecto para ellas. Una sonata para una hoja cayendo, sonidos de trombon para la risa de una chica, un toque de violin para una falda volando, un solo de saxo tenor para una pareja que se mira tras darse un beso en el parque. ..
Casi todos mis recuerdos tienen su propia banda sonora, la mayor parte de ellos creada por mi. Simplemente me pongo los cascos y tiño con la musica que me gusta el mundo alrededor...
Buscar imagenes y ponerle la musica perfecta... mi pequeño vicio confesable...
Mis manos volaron por el mando de mi mp3 hasta encontrar la cancion que buscaba. Ante mi, la imagen de la chica de la mochila surgia entre notas de una cancion.
Casi podia ver como la joven se movia, caminando bajo el peso de sus maletas, con una funda de guitarra a su espalda. La joven iba mirando de un lado a otro con curiosidad, buscando novedades en un lugar que hace meses que no visitas. En su rostro se percibia el reconocimiento de aquellos lugares queridos que aun seguian igual en su memoria, y cierto regocijo cuando encontraba algo nuevo en la calle. Un escaparate con nuevas prendas, una cafeteria que ha renovado su mobiliario, una nueva pintada en una valla.
Por si no lo habeis adivinado, la joven de pelo rojo-anaranjado es Helena Troya, la musa indiscutible de la residencia Kuroda, y mi tan nombrada mujer cítrica. 17 años, estudiante, con una camiseta a rayas amarillas con una lengua pintada, pantalones cortos y unas usadas zapatillas bockers que se niega a tirar. Piel extrañamente blanca para haber acabado el verano. Cuerpo menudo pero fuerte, como muestra la gran cantidad de equipaje que trae en su espalda desde la estacion de tren.
Tambien pude ver como su rostro cambio justo al vernos. Primero fue la sorpresa, despues la consternacion y por fin, su rostro se puso totalmente colorado. Tras eso miro fijamente al suelo y continuo caminando. Nos ignoro completamente, con el rostro tapado por los mechones de pelo que caian sobre su cara.
Comence a preguntarme si se debia a que Miss K y yo habiamos tomado la pancarta con su nombre y su cara y estabamos gritando su nombre a pleno pulmon.
-"Bienvenida a ti bienvenida a ti, bienvenida, Lena querida..."
Deduje que era eso cuando tomo la pancarta y la arrojo a la papelera. La joven apreto el paso. Tenia las mejillas totalmente encarnadas.
-"!Hey, estuvimos media tarde haciendo eso!"-protesté.
Lena se detuvo y nos dirigio una mirada que haria congelarse el infierno.
-"Te dije que deberiamos haber usado rojo sobre fondo negro"-Repuso Miss kuroda. Asenti.
-"¿Sois idiotas o que? ¿Que demonios estais haciendo aqui? Y mas importante...¿Por que me estaban esperando?"-Bramó la chica. Las tres frases salieron de su boca con la velocidad de una ametralladora de palabras.
Me lleve la mano a la nuca y le sonrei a la chica.
-"Como en el mail nos habias dicho que volverias mañana, supusimos que vendrias hoy, como siempre, asi que preparamos la sorpresa, ah, y Trampas hackeo la cuenta de los ferrocariles para saber cuando venias".
-"...".
La chica se quedo en atónito silencio. Sus labios se movian, debia tener tantas cosas que decir que no conseguia articular palabra. Al final nos miro de nuevo, movio la cabeza hacia los lados y siguió caminando con un suspiro.
-"Leeeena....Miss K te echaba tanto de menos"-La chica vio detenido su avance cuando la oronda encargada se arrojo sobre ella.
Por mucho que lo intentes es casi imposible escapar del abrazo de oso patentado de Miss K. El mundo de la lucha libre americana ha perdido una gran promesa cuando Maria Kuroda decidio dedicarse a su residencia estudiantil.
-"GFXXzzzzz"-Decia Lena. Me acerque con cautela y le palmee el hombro.
-"Miss K. Se esta poniendo azul"
Para aquel entonces, el pequeño cuerpo de Lena se habia perdido entre los brazos de Miss K. Su maleta y su mochila estaban esparcidas por el suelo y el rostro de la chica habia perdido ya toda esperanza de escapar.
-"!Eso es que la quieres achuchar tu!"-Bufaba la encargada. Sin embargo aflojo su presa. Aparto un poco a la chica y le echo un largo vistazo"-Lena, estas delgada, seguro que en vacaciones de verano no comias suficientes verduras!, y mira esa carita... ! no ha visto la luz del sol en dias!!"
Contra todo pronóstico, su ira se dirigio hacia mi. Se me erizaron los pelos de la nuca cuando la "Osa mayor" Kuroda fijo sus ojos ceñudos en mi.
-"Leo, ¿No eres su mejor amigo? ¿no te dije que cuidaras de ella en verano?".
Levante las manos en gesto apaciguador, con el mismo gesto que habia visto una vez en un domador de osos bailarines. Quiza esto me salvaria la vida.
-"Oh, si ya intente ir a la aldea, pero en cuanto me baje del bus tuve que irme, escapando de las piedras"
-"¿Piedras? ¿Y Lena no hizo nada?".
-Ella las tiraba...-Repuse, señalando.
-"!Pues Claro!! Esperaba tener un verano tranquilo por fin... ¿que hacias en mi pueblo?".
-"Queria ir a bañarmecon mi mejor amiga, buscar grillos, zambullirme en el agua, dormir en la playa, hacer memorias de verano, ya sabes, eso que hacen los mejores amigos".
Lena entrecerró los ojos.
-"Tu y yo no somos amigos...No eres mi mejor amigo, ni siquiera es mi amigo... no sabia de ti hasta hace unos meses"-Repuso Lena en tono cansado. Como todos los cientos de veces que lo habia dicho antes, obviamos su comentario. -" Por favor, Deja ya de decir cosas sin tener en cuenta a los demas...".
Miss K y yo intercambiamos una mirada complice. No habiamos escuchado nada despues del "Tu y yo...".
-"Se pone tan mona cuando se enfada ¿eh? ¿Viste como se le hinchan los mofletes?"
-"Siiii ¿verdad? "-Asintio Miss K., batiendo palmas. -"¿Puedes repetirlo para una foto?"
Lena se toco los mofletes para comprobarlo, al tiempo que se se hinchaban. Al darse cuenta que era cierto, se puso aun mas colorada. Tras dar dos largos bufidos se giró y recogio su mochila.
-"NO se me... !Aaah me voy!".
-"¿Te ayudo con el equipaje?".
La respuesta de Lena fue cerrarme la puerta de la residencia Kuroda en mis narices. Seguidamente se escucho el sonido del cerrojo.
La "Osa mayor" Kuroda comenzo a hipar.
-"¿y ahora como entro?".
No fue hasta la noche que miss K logro por fin entrar en su propia casa...