Re: El Esclavo [NaruHina] Capitulo IV Act 11/3 Lemon
Gracias a todos por comentar el ultimo episodio espero les guste el siguiente y por favor ¡NO ME TIREN TOMATES! En este jajajajaj
Capitulo IV Parte I "El pintor y la florista"
Spoiler:
Alzó la mirada para encontrarse con aquel reflejo azulino con el que soñaba desde niña.
-Naruto… -mirándolo con tristeza. Era la primera vez que el chico le tendía un gesto amable.
-¿Quieres que veamos a un médico? –inquirió él al verla en aquel estado tan lamentable.
-No… ya… -respirando agitadamente entre sollozos –ya… estaré… bien…
-¡Papito! –Grito Takeshi tras correr junto a su padre.
-Ven Takeshi… -Tendiéndole la mano.
-Lo siento Hinata-sama… -dijo el pequeño apenado secándose sus propias lagrimas.
-Des…cui…da… -intentando tomar aire.
-Si me das la mano… estaremos juntos por siempre no importa la distancia. –Río Takeshi Naruto lo miró perplejo de dónde sacaba tantas ideas este niño. –Como mi papá y yo… siempre estaremos juntos ¡Siempre!
-Será mejor que se la des… -acoto Naruto –Cuando algo se le mete en la cabeza no hay quien se lo quite.
Hinata los miro a ambos y con lentitud y algo de recelo le extendió la mano al pequeño hasta asirla entre las suyas.
-Ahora a papá… así estaremos siempre juntos los tres. –sonriendo.
Naruto bufo un poco e hizo la cara a un lado pero luego la miró a los ojos. Hinata se sentía extraña no era la primera vez que alguien ajeno a su familia decía amarla o quererla, pero para ella esas palabras sonaban a veces algo vanas; no lograba entender como alguien podía querer a una persona de su calaña con todos sus defectos con todos sus secretos ¿Por qué? Su mente no lograba concebir este hecho pero entonces lo vio, vio en sus ojos el reflejo de la lastima y la compasión. Su azulina mirada solo reflejaba ese sentimiento "lastima".
Hinata alejo su mano con rapidez y soltó las de Takeshi; se sentía una intrusa entre esta gente. Tenía que vengarse, tenía que cumplir una promesa, tenía que hacer tantas cosas antes de morir.
Volvió a sentirse vacía y sola tanto que se dejo caer sobre sus piernas y a llorar desconsoladamente.
-Hinata-sama… -Takeshi la miró perplejo con sollozos entre sus ojos.
Naruto sintió un nudo en el estomago. Odiaba ver llorar a una mujer y más que nada le molestaba verla llorar. Quizás se debía a que la odiaba o quizás la chica había despertado en el algo más, algo que aun no asimilaba en su corazón.
-¡HINATA! –grito una voz masculina no muy lejana. Los tres alzaron su mirada para encontrarse con los ojos negros de un joven alto de cabello azabache.
-¡ONII-CHAN! –Grito la susodicha.
-¿Onii-chan? –Naruto lo miró con sorpresa. Lo conocía era ni más ni menos que el esposo de Sakura Haruno, Sasuke Uchiha.
-Hinata ¿Qué ocurre? –Inquirió él aproximándose; ella salto a su encuentro y lo abrazo con fuerza.
-Onii-chan… -formulo llorando.
Naruto pudo notar el cariñoso abrazo lo cual internamente le molesto. Takeshi miró a su padre estático como una ostra contemplando perplejo a la joven pareja parada unos cuantos pasos delante suyo.
Sasuke la abrazo con fuerza la miró a los ojos y la beso en los labios. La chica correspondió ese gesto con naturalidad. Naruto se sintió poseso de una ira algo irrefrenable ¿Qué se supone que estaban haciendo ese par? Sasuke era el esposo de Sakura Haruno y él decía amarla, eso fue lo que logro apreciar hacia dos días atrás, pero hora él estaba ahí, besando a la rata esclavista y estrechándola entre sus brazos, sintiendo su calor, su cuerpo, su aroma… La mente de Naruto se desvió por un momento de su ira reprimida.
-¿Es el novio de Hinata-sama papito? –Inquirió Takeshi sacándolo de su burbuja.
-No…-contesto severamente. –Bueno… no estoy seguro… -Sentenció luego de replantearse la idea ¿Acaso Sasuke y Hinata eran amantes?
Naruto carraspeo para llamar la atención de los dos tortolos enamorados. Se acomodó el pelo y llevo una de sus manos al bolsillo del pantalón adoptando una pose algo engreída. Internamente se sentía furioso consigo mismo ¿Por qué le importaba tanto lo que veía? Sentía que algo le oprimía el corazón y aún no había logrado deshacerse de aquel nudo en su estomago.
-¿Estás bien? ¿Necesitas algo? –Dijo él, mirándola cariñosamente a los ojos mientras le secaba las lágrimas con su pañuelo.
-No, ya estoy bien… -tomando profundas bocanadas de aire. Ahora que su Onii-chan estaba con ella su adolorido corazón había dejado de amotinársele.
-¿Segura? ¿Puedo llevarte algún lado? ¿Necesitas tomar aire? –Inquirió preocupado.
-No… solo necesito ir al tóale. –Respirando un poco más relajada.
-pero…
-Descuida onii-chan estoy bien… solo fue otro estúpido ataque… -Tratando de sonreír mientras el chico le limpiaba los labios con su pañuelo.
-¡¿Solo espera aquí por favor?
Hinata corrió presurosa perdiéndose en una puerta no muy lejana a sus posiciones. El recién llegado pelinegro la siguió con la vista mientras la miraba con preocupación.
Naruto le clavo una acusadora mirada mientras el chico estaba de espaldas ¿Qué rayos hacia ese hombre ahí? ¿Acaso Sakura no sospechaba que su amiga en realidad era la amante de su marido? ¿Cómo podía ese tipejo traicionar a la preciosa muchacha de ojos verdes y cabello rosado?
Pareció que el sujeto hubiese leído su mente por que inmediatamente volteo a verlo con recelo. Takeshi no entendía lo que realmente sucedía pero recordó aquella vez que peleo con un compañerito de jardín por un mismo cochecito de juguete. ¿Acaso su padre y ese hombre peleaban por algo? El niño contemplo a ambos con parsimonia y luego fijo su vista rumbo a aquella puerta en donde se había perdido la señorita Hinata.
Hinata se lavo la cara con agua bien fría. Necesitaba despejar las malas ideas y los tenebrosos recuerdos del pasado; ella había aprendido a convivir con eso y a intentar seguir adelante a pesar de todo. No podía, si quería vengarse, mostrarse tan débil ante Naruto. Debía demostrarle a él que era una mujer fuerte e incluso despiadada, no podía permitirse vivir otro de esos escandalosos episodios.
La chica se refresco, y limpio su manchado suéter. Tras acomodar su ropa salió de aquel tóale algo pensativa. Cierta aura obscura atrajo su atención. Naruto y Sasuke se miraban como dos fieras a punto de asesinarse ¿Acaso Naruto se sentía celoso? Esta idea la satisfizo.
-Bien… ya estoy lista… podemos seguir con las compras. –Impostando su mejor sonrisa.
-¿De qué hablas? ¿Hace un momento llorabas como esquizofrénica y ahora quieres ir de compras? –Inquirió Naruto.
-¡Hey! ¡Cuida tu lengua quieres! –sentenció el pelinegro con enfado.
-¿O qué? –Respondió desafiante.
-Quizás pueda golpearte a ti para que sepas que se siente.
-¡papá! –grito Takeshi aferrándose a su pierna.
-Tranquilo hijo este tipo no puede ni golpear a una mosca.
-¿Qué dijiste? –Abalanzándose sobre él.
-¡Tranquilos! –Dijo Hinata colocándose en medio de ambos contendientes. –Este no es el momento ni el lugar para éste despilfarro de hormonas.
-¿Pero Hinata? –Sasuke la miró con tristeza.
-Descuida Sasuke compraremos algunas cosas e iremos contigo.
-¿iremos? ¿Adonde piensas que iré? –Pregunto Naruto aún enfadado con la situación.
-Primero que nada necesitas ropa nueva, tú y Takeshi, y luego iremos con los abogados como lo prometí. –Mirándolo sonriente. Naruto no entendía como esta mujer podía pasar súbitamente de la más compleja y conmovedora tristeza a la más absoluta y descabellada ironía.
-¿Y que tiene este tipo que hacer aquí? –Inquirió mirando a Sasuke.
-Sasuke… -Hinata rió al ver el rostro celoso de Naruto y la mirada despreocupada de su onii-chan. –Él es uno de los abogados que manejan tú caso Naruto. –Hinata sonrió como una niña.
-¡Rayos! –dijo ofuscado.
-Que mala suerte tienes ¿verdad Dobe? –profirió con ínfulas.
-¿Qué dijiste? –expreso furico.
-Tranquilo… -Dijo Hinata conteniéndolo.
-No voy a tranquilizarme con este ¡Imbécil! –Grito exasperado. Hinata rió mirando a Sasuke.
-¡Papito! –Takeshi lo observó impresionado.
-Discúlpennos un momento… -Hinata lo sujeto con fuerza del brazo y lo aparto unos metros de allí. Takeshi y Sasuke los miraban perplejos.
-¡No voy a tranquilizarme! –observando la sonrisa malévola de Sasuke. –Además ¿Qué pasa entre ustedes? ¿Son amantes o algo así? ¿Acaso tú amiga lo sabe? –Inquirió confuso.
-¿Te preocupa Sakurita-chan? –expresó sarcásticamente.
-Por supuesto… -vacilo –Ella es una mujer muy buena para merecer algo como esto. –Observándola igual que a una ramera. Hinata sintió hervir su sangre ¿Por qué siempre estaba última en su lista? Siempre había otras de mayor prioridad para Naruto.
-De vez en cuando Sasuke y yo lo hacemos solo para satisfacer nuestros egos y deseos y cuando no nos es suficiente le pedimos a Sakurita que nos ayude. –Explico enfadada cruzándose de brazos.
-Eres una… -Naruto la miró con enfado ¿Acaso podía ser tan descarada? ¿Tendría esta mujer corazón?
-¿Soy que? –respondió dolida. –¡Una prostituta! –dijo mirándolo a los ojos -A ti te vale una mierda lo que soy, siempre te ha valido una mierda y así seguirá siendo, pero estoy aquí por que tú padre me lo pidió, y si no fuera por él, ahora tú y tú hijo estarían muertos o vaya a saber qué, lo único que te estoy pidiendo es que seas más cooperativo.
Sasuke es como mi hermano y su familia como la mía, a diferencia de mi propia gente ellos me aceptaron por lo que soy y como soy. No voy a permitir que nadie los calumnie los injurie o los maltrate, así mi vida dependa de ello ¿entiendes? –Sentenció molesta apuntándolo con el dedo índice acusadoramente.
Naruto la miró sorprendido; por un momento su reacción le produjo ansias de abrazarla y por otro lado sentía ganas de estrangularla. Era como una fiera envuelta en llamas e instintivamente deseaba que ésta lo consumiera.
Pov de Naruto.
¿Cómo se atreve a hablarme de esta manera? ¿Acaso cree que va a convencerme? ¿Por qué rayos se ve tan linda en esa postura? –Contemplándola mientras respiraba algo agitada.
El chico se sintió excitado ninguna mujer había osado hablarle de esa manera ni siquiera Keiko, y ahora esta mujer, ésta sensual muchacha lo trataba como a un sirviente o peor que eso, como a su esclavo personal.
-No que no sintiera deseos de castigarla… -Mirando sus curvas. -¿Qué rayos estoy pensando? ¿castigarla? ¿casti..garla? –tragando saliva.
Naruto la miró mejor, realmente podría castigarla quizás sujetarla con fuerzas, comprimirla contra alguna de esas columnas del shopping y meterle mano hasta enseñarle quien verdaderamente era el amo. La idea lo volvió a excitar.
-¿Qué mierda estoy pensando? ¡JAMÁS LA TOCARÉ! -Ni hablar esa no era una de sus prioridades ¿O si?
Fin de Pov de Naruto.
-Bien cooperare… pero no para complacerte a ti sino por que deseo saber que pasará con mi dinero. –apartando su rostro a un lado.
-Bueno… -Suspirando y calmándose otra vez. Quería conservar la calma pero ese día no era el mejor para eso. –Será mejor que vayamos… -La chica lo miró por unos instantes y pudo observar un leve sonrojo en sus mejillas ¿Qué rayos estaba pasando?
La tienda estaba casi vacía así que los cuatro pudieron disponer de ella casi a su antojo. Aquel shopping era uno de los más prestigiosos de la ciudad y solo la gente acaudalada acudía a gastar su dinero en tantas extravagancias.
Sasuke contemplaba toda la escena, como si de un espectador se tratase, se notaba que su onee-chan se había encariñado mucho con el pequeño de ojos claros y cabello dorado, pues le sonreía sin cesar y constantemente le probaba algunas mudas de ropa. A su lado el soquete del padre. Refunfuño un poco. Estaba claro que Hinata sentía una fuerte atracción por ese chico. Él sabía cuanto ella lo amaba pero también entendía que la pelinegra estaba jugando con fuego y que tarde o temprano saldría perjudicada. ¿Pero que pasaba con Naruto? Se veía que el sujeto no la apreciaba y por otro lado Hinata mostraba una parte de su ser con el Uzumaki que no había demostrado jamás a nadie ni siquiera a él o a su hermano Itachi.
-Pruébate esta Naruto. –Sonrió Hinata enseñándole una camisa rosada.
-¡NI LOCO! ¿Eso es algo gay no crees? –bufó.
-Yo creo que te quedará muy bonita, además resalta tus ojos… -La chica rió.
-¡NO LO HARÉ!
-Si lo harás… -dijo tranquilamente.
-Dije que no y eso es ¡NO! –moviendo sus brazos para negar la afirmación.
-¡NARUTO! LO HARÁS… -Hinata la miró con los ojos desorbitados y el chico sintió escalofríos.
-¡Esta bien! –exclamó algo asustado.
-Hay papito… -Takeshi sonrió tras ver la actitud de su padre.
Naruto entro al probador, se quito la camisa que traía, se aflojo los pantalones desatándose el cinto y desabotonándolo un poco. Se miró al espejo mientras se ponía la rosada camisa ¡Realmente lucía algo gay con eso!
Hinata escudriño entre las demás camisas y encontró otras muy bonitas de diferentes colores algunas sobrias y otras bastante extravagantes.
Takeshi jugaba con su coche en miniatura haciéndolo saltar de paquete en paquete como un verdadero kamikaze.
Sasuke permanecía apostado en la puerta del local con la mirada perdida hacia afuera del mismo. De repente pudo verlo, jamás olvidaría el rostro de ese tipo. Hubiese querido molerlo a golpes en varias ocasiones pero sabía que Hinata saldría perdiendo. De cabello negro y largo, ojos perlados y traje color claro; iba acompañado de dos tipos altos y robustos, seguramente sus guardaespaldas. El pelinegro notó que el chico lo había visto y ahora se dirigía hacia su posición.
-¡Hinata ocúltate rápido! –Esbozó a media voz mirándola.
-¿Qué ocurre? –la chica lo vio a lo lejos. Se paralizo por unos segundos de terror.
Corrió hacia los probadores e inmediatamente se oculto en uno de ellos.
-¡Mierda! –dijo en voz baja sin darse cuenta de que el probador ya estaba ocupado.
-¿Se puede saber que haces aquí? –Inquirió Naruto con tono autoritario haciéndola saltar en su lugar.
-¡NARUTO! –dijo a media voz sorprendida dándose vuelta para verlo.
La chica lo miró con detenimiento, la camisa rosa estaba desabotonada dejando entrever un bien trabajado torso, los pantalones desabrochados al igual que el cinturón el cual caía aun lado y otro de las caderas; lo que más la sorprendió fue el hecho de ver parte del bóxer del muchacho al descubierto. Tragó saliva.
-¡Ahhh! –dijo bastante absorta.
-¿Qué haces aquí? –repitiendo la pregunta tras notarla distraída.
-Te traje otras camisas… -rascándose la cabeza.
-¿Y donde están? –inquirió él con parsimonia mirando sus manos vacías.
-¡Rayos! –Notando que nada podría justificarla.
-Buenos días Uchiha-san… -Exclamó una voz masculina.
-¡Oh mi Dios! –dijo inclinándose un poco para observar a hurtadillas la escena que se sucedía.
-¿Qué haces? –Ahora fue Naruto quien tragó saliva al verla semí agachada delante de sus pantalones.
La chica estaba tan ensimismada con lo que observaba que no notó que sus caderas rozaban contra la intimidad de un acalorado joven que se debatía ahora su accionar.
-Hinata… -dijo suavemente aproximando su cuerpo delicadamente junto al de la joven.
Continuará…
*Mundo Anime Es posible viajar a un mundo animado [NS] *Horneando al amor, mi dulce alma gemela [NarShi]*El torneo de los cuatro Magos [CCS&TSC] *Ángel Guardian, un trabajo a tiempo completo Naruto/S *Bleach "Una Razon para Vivir" Ulquihime *Promesa Eterna *Paraíso Libro I *Lluvia [SasuHina] *Duelos de bandas, desafíos del corazónEl Esclavo [NaruHina]
"Si te gusta mi trabajo dejame algun comentario"



